Tiene guasa que el post que publique después de tanto tiempo sin echarle un ratito al blog, sea uno se desesperación, pero así son las cosas. 

Son las 20.22 y sigo en la oficina, un viernes para más inri (eso ya no se dice ¿verdad?. Para no hacer uno de esos artículos con  vericuetos y con una inmensidad de paréntesis y notas a pié de páginas, que los jóvenes que no conozcan la expresión, se vayan al diccionario, ¡perdón!, a la wikipedia ). Pues eso, que me pierdo. que lo viernes por la tarde no abrimos, tenemos la fortuna de poder saborear fines de semana largos, a pesar de estar permanentemente conectadas al móvil. PERO ÉSTE NO!

Llevamos esperando un envío de kits ( aver, al final son inevitables algunos paréntesis que otros. kits= cajas de regalos promocionales para fiestas de noche de marcas alcohólicas, para gente de mal vivir)  desde el Jueves. Que deberían haber sido entregados esta mañana a los corresponientes azafatos que van a trabajar. PUES NO.  Al mediodía cuando llamo para reclamar al cliente, me dice que me llegarán por la tarde, que no me preocupe que los de la mensajería tienen los ´teléfonos y los móviles, y yo que soy de natural ataráxico, me digo:

-Bueno, Estrella, no pasa nada, son gajes del oficio, qué le vamos a hacer.

Y llamo a los chicos que estaban pendientes, los pobres mios, para decirles que en cuanto lleguen les doy un toque. A las 14 horas salgo de la oficina, recojo a los niños en casa de los abuelos (ya comidos! qué bien!), me subo a casa (atasco total llego casi a las tres), plancho algo de ropa para el fin de semana de los niños, que lo pasan con su padre, como algo, le digo a Silvia que cuide de su hermano, sabiendo por dentro que no le va a hacer ni caso, le recuerdo al peque que se lleve el inhalador, porque yo no podré estar cuando llegue su padre a por ellos, los beso y los abrazo y me meto de nuevo en el coche para estar a las 16 horas en el trabajo, nada de tranvía que no me encaja el horario. Llego al centro, no hay sito en zona blanca, y tras la cuarta vuelta, encuentro un hueco en zona azul, no tengo suelto, ¿josú!, me meto en Mercadona, compro agua para cambiar, vuelvo al coche (atención, que no compré una botellita, noooo, me hice con una garrafa de ocho litros, así aprovecho (¡Cuando podré poner un filtro en condiciones, dios mío!), con los ocho litros de agua y ya con la ataraxia por los suelos, meto las monedas y voy corriendo a la oficina por si estaba el camión ya. No había camión, ni fregoneta ni ná. Me pongo  a trabajar en unos listados de un  check-out.

 Las 16.30....las 17.30....nada.  Paso un correo a la marca diciendo que aún no había llegado nada y que si podíamos usar unos kits de verano del año pasado (QUE AQUÍ HACE BUEN TIEMPO!! QUE YA ESTÁ LA PLAYA LLENA!!), más que nada para la fiesta de esta noche. A las seis me llaman para decirme que HASTA LAS  20 horas no me los traen. Pido un teléfono de la agencia de transportes (subcontrata, de subcontrata de la contrata), ALGO, para poder hablar directamente con ello. Me dan un fijo de Valencia y me dice que llame sobre las 18.45 porque a las 19 se van, para presionar y que me lo entreguen lo antes posible.

Vuelvo a llamar a los chicos, que ya empiezan a notar mi transformación en mujer lobo. Como son majísimos, me dicen que tranquila que no pasa nada. Pero uno de ellos trabaja esta noche, en Alicante, vive en El Campello y como me sabe fatal hacerle bajar tan tarde, volverse luego a casa, para arreglarse y de nuevo a Alicante, le digo que yo le acercaré el material, que no se preocupe. ¡TOTAL! que a las 20 horas llaman al timbre y al teléfono  a la vez. En el timbre, Patricia, para recoger su kit, en el móvil los del transporte. Que no había camión con plataforma. ¿Plataforma?Pero qué me traeis? contesto yo. Doce cajas,. Pero si me habéis llegado a traer 30, sin plataforma ni leches!!!!!! ¡¡¡Y que no es mi problema la plataforma de las narices! que no es normal que esté todo el día con este tema!!! . Ahhh -dice- pues si no hace falta plataforma, mando un chaval con la carretilla y ya está, pero ¿habrá alguien?... entro en estado de shock, de verdad que entro, por dentro, eso si, porque la pobre azafata no tiene porque verme con la venas del cuello como el Amazonas y el Orinoco juntos.

El caso es que son las ....20.58, y de momento aquí sigo. A Patricia, le dí un kit de verano, por mis narices, que no la iba a tener esperando una hora (o más según veo) y si en 15 minutos no vienen ME LLEVO EL KIT DE VERANO PARA FRAN Y AQUÍ NO HABRÁ NADIE PARA ABRIR LA PUERTA AL TIO DE LA CARRETILLA.