RECORDANDO A HIPATIA DE ALEJANDRÍA
Una de las muchas cosas maravillosas que tiene el cine, el bueno, es que puede ser muy didáctico y descubrirnos paisajes, personajes, hechos recreados con mayor o menor acierto. Ágora lo hace de una manera magistral. Tenía muchas expectativas que se han visto cumplidas y superadas. Me parece una película excelente. Y revindica bastante fielmente y con algunas concesiones, la figura de Hipatia, cuya biografía -elaborada por mi hermana Mª Tere Valdecantos estudiosa de las mujeres matemáticas a través de la historia- os adjunto a continuación. (Quien no quiera saber cómo termina la peli que no lo lea)

Hipatia (Alejandría 370-415)
Última directora de la Escuela de Alejandría
En un carnaval le pondría a Hipatia la máscara de la tragedia griega. No por ser ella griega, sino porque su brillante vida, agónica tortura, degradante muerte y el injusto olvido al que condenaron su obra y existencia es una auténtica tragedia.
Nació en el siglo IV de nuestra época en Alejandría. En la ciudad en la que el faro atraía a los navegantes, estudiantes y personas de ciencia de todo el mundo conocido acudían atraídos por la luz del saber matemático, astronómico y filosófico de Hipatia.
En una época en el que saber se les negaba a las mujeres, tuvo la fortuna de que su padre, Teón de Alejandría, quisiera hacer de ella un ser perfecto y la iniciara en astronomía, filosofía y matemáticas. Aprovechó tanto sus enseñanzas que llegó a ser la directora de la escuela de Alejandría, enseñando matemáticas y filosofía neoplatónica. Las referencias que tenemos de ella la describen como una maestra carismática: su casa se convirtió en un centro intelectual. Adquirió el sobrenombre de la Filósofa. Venían estudiantes de Europa, Asia y África a escuchar sus enseñanzas sobre la Aritmética de Diofanto. Era amiga y consejera de Orestes, el prefecto del Imperio Romano de Oriente.
Resulta paradójico que. mientras que el obispo Cirilo -acérrimo enemigo de Orestes- arengaba a las masas en contra de Hipatia, otro futuro obispo, Sinesio, fuera uno de sus principales valedores y el autor de cartas que nos han permitido saber de su ciencia. Gracias a ellas sabemos que comentó Amalgesto de Ptolomeo La Aritmética de Diofanto y Las Cónicas de Apolonio. Su versión de Los Elementos de Euclides fue base de posteriores ediciones, lo que hace suponer que sin el trabajo de Hipatia esa obra podría haberse perdido.
Su muerte la describe, 120 años después, Sócrates Escolástico en su Historia Eclesiástica: "la arrancaron de su carruaje; la dejaron totalmente desnuda; le tasajearon la piel y las carnes, hasta que el aliento dejó su cuerpo; descuartizaron su cuerpo". Esto ocurrió en marzo, durante la Pascua. Una muchedumbre de cristianos después de haber escuchado discursos de Cirilo contra ella por científica, pagana y mujer, la arrastraron a un templo y allí la descuartizaron con conchas marinas.
Hipatia fue destruida junto con su obra, cayendo en el olvido de la humanidad mientras Cirilo era canonizado.
Mª Tere Valdecantos


Madeleine De Cubas dijo
Hola querida Estrella: Fíjate que a pesar de las mentalidades cavernícolas de esos tiempos, hubo dos hombres, su padre y Sinesio, con espíritus abiertos y visión, que la animaron a desarrollar su inteligencia y conocimientos. De esa manera su sabiduría pudo llegar a generaciones posteriores, aunque, claro, le costó la vida.
Lo triste es que haya todavía en pleno siglo XXI culturas en donde todavía tratan a las mujeres como seres apestosos e indignos. El fanatismo de las religiones que no permiten que salgamos del oscurantismo en que hemos estado sumidos por tantos siglos. Me encantó el post. Besos.
13 Octubre 2009 | 10:59 PM