sobre lo cotidiano y su atractivo
Acabo de leer un post de Merlín y me he animado a divagar sobre este tema. Cuando empecé con este blog no era mi idea escribir sobre lo cotidiano. Quería usarlo para soñar, crear, compartir... pero veo que muchos de nosotros tendemos a usarlo como un diario. Nos gusta -o simplemente, nos sirve- contar lo que nos pasa, lo que nos agobia a diario, nuestros problemas y sinsabores cotidianos, las pequeñas satisfacciones... Nos gusta hablar sobre nuestras casas, nuestras comidas favoritas, sobre nuestros hijos. Nos encanta compartir los momentos felices y los que no lo son tanto también.
Y esa tendencia se acentúa en el caso de los que vivimos solos, sin pareja. Nos falta ese momento al final del día en el que se conversa, se charla, se discute, mientras se hace la cena, o después de tomarla; se habla sobre lo que ha pasado durante el día, sobre ese armario que hay que arreglar, o sobre ese viaje que tenemos que hacer -¡a ver cuando lo conseguimos!-, se cotillea sobre el vecino, sobre el compañero de trabajo y se critica casi siempre al jefe -si se tiene-.
En mi caso, tengo pareja , pero desgraciadamente, lejos. No convivimos. Podemos hablar ocho veces al día, pero NO ES IGUAL. lo cotidiano se comparte mucho menos. Para bien y para mal.
Termino hablando de lo que voy a hacer esta noche, Y NO ES NADA COTIDIANO. Salgo. Tengo un cenita fuera con amigos. No he salido sola desde... antes de divorciarme. Se me hace un poco raro, la verdad... trataré de pasarlo lo mejor posible, me pondré al día de la vida de mis amigos y regresaré pronto a casa porque mañana hay que trabajar en buenas condiciones.



1971 dijo
seguro que lo pasaras genial todo es cuestion de ponerse ya veras que si. saluditos.
7 Agosto 2008 | 09:03 PM