La Coctelera

Categoría: LO COTIDIANO

DESILUSIÓN, para la gente de La Coctelera

estrellaval | 22, abr

Pues eso, DESILUSIÓN. Eso es lo que siento ahora mismo por haber perdido un buen párrafo que tenía la ILUSIÓN de publicar desde hacía semanas. Y no lo puedo recuperar. Y aunque lo puedo volver a escribir, nunca será igual que ese que he perdido, creo que definirivamente. Veo que éste sí que se está autoguardando, pero el de hace media hora, ya no tiene salvación me temo.

EL ÁNGULO CHORRA

estrellaval | 16, abr

Mi primer post después de tantos días de forzosa ausencia, es una parodia-homenaje, a esos HOMBRES, que solucionan cualquier problema de electricidad, fontanería, bricolage... en un pis pás. ¡Qué sería de nuestros hogares sin ellos!

Hay que colocar una lámpara con fluorescentes en la cocina. El HOMBRE se equipa convenientemente, ropa de trabajo, pañuelo en la cabeza para el sudor, gafas protectoras, etc. Sube por las escaleras, observa la situación analizando todos los detalles, y se dispone a hacer la faena. "Ana!!, anda mujer, pásame el lápiz para marcar dónde hay que hacer los agujeros...", " ajá, gracias, guapa!". " uno aquí, y el otro... ¿tienes por ahí el metro? . perfecto! son veinte centímetros, ummmm ... aqúí!! Pásame la cervecita que ésto dá sed . Vamos a darle al taladro, broca del 15, ¿me lo pasas, si no te importa?" Acto seguido, procede a hacer los agujeros; si hay suerte, no se topará con hormigón y realizará el primero sin problemas. Y es en este justo momento, cuando para hacer el segundo agujero el hombre se inclina en precario equilibrio para llegar al punto marcado, en un claro ÁNGULO CHORRA, que hará que esa lámpara que al final instalará, NUNCA JAMÁS esté segura del todo. En ningún momento, el HOMBRE, pensará en bajar de las escaleras para correr la escalera veinte centímetros a la derecha, igual que no se le ocurrirá descender de ese maravilloso pedestal para cambiar de herramienta (puede que para reponer cerveza, sí, para que nos vamos a engañar...)

Y que conste que esta ocurrencia, probablemente basada en la auto observación, ha salido de la mente de un HOMBRE, no de la mía. ¡¡ GRACIAS PIO!!!

CREER

estrellaval | 23, mar

Necesitamos creer y dejar de deslizarnos por la vida sin sueños; lo sé, firmemente. Pero
¡hay tantos descreidos, tanta desesperanza! noto un goteo constante que vá desdibujando mis sueños, quitándoles definición y color, erosionando mis deseos, haciendo que me conforme porque, a fín de cuentas, tengo suerte de vivir sana, con dos hijos maravillosos que me quieren y a los que quiero tanto. Y podría conformarme con la vida que tengo, pero NO. Me rebelo contra ello, quiero más, necesito encontrarme, desarrollarme y crecer. Quiero tener la fuerza de dejar de darme la espalda, porque estoy agotada de ignorarme. Porque NO ME CONFORMO, QUIERO MÁS. Más momentos de felicidad.

Autoconfianza. Fuerza. ¿Cómo lo trabajo? He tenido la fortuna de acceder a una terapia con caballos de la que disfruto 45 minutos a la semana. Un privilegio. Hace un par de semanas, mi terapeuta me propuso que me metiera con uno de los caballos sin riendas ni nada, en un cercado, y que lo hiciera correr con mi actitud. Los caballos son animales dóciles que siguen e identifican rápidamente a un lider, por su lenguaje postural, por lo que sea. A mi no me identificaba nada de nada. Ni caso, soy tan docil como ellos y tan acomodaticia, Debía permanecer en el centro y arengar con los brazos al caballo para que corriera, dejándole siempre el camino libre. Acabé llena de barro y con un éxito muy escaso, sintiéndome extremadamente ridícula. Rimbo, que es su nombre, pasaba de mí olímpicamente. Eso sí, si me quedaba de espaldas a él, sin mirarle y con la cabeza gacha, se acercaba y me empujaba con su hocico. Como dándome ánimo. A raiz de esa experiencia, he preferido otras actividades con los caballos. El otro día, hice relajación tumbada sobre el lomo desnudo de Flaca, una yegua un poco como yo, tranquila y buena. ¨Y fué maravilloso, muy bonito, aunque no sé por qué, terminé muy cansada. Pero trabajaré de nuevo lo del dominio sobre el animal, a ver si de ese modo, me refuerzo.
Estoy consiguiendo vivir momentos que he soñado. Voy a ser más ambiciosa con mis visializaciones porque si sin apenas trabajarlos, se me están materializando pequeños sueños, si les dedico más tiempo, el cielo es el límite. El universo está esperando que le diga...