Mi primer post después de tantos días de forzosa ausencia, es una parodia-homenaje, a esos HOMBRES, que solucionan cualquier problema de electricidad, fontanería, bricolage... en un pis pás. ¡Qué sería de nuestros hogares sin ellos!
Hay que colocar una lámpara con fluorescentes en la cocina. El HOMBRE se equipa convenientemente, ropa de trabajo, pañuelo en la cabeza para el sudor, gafas protectoras, etc. Sube por las escaleras, observa la situación analizando todos los detalles, y se dispone a hacer la faena. "Ana!!, anda mujer, pásame el lápiz para marcar dónde hay que hacer los agujeros...", " ajá, gracias, guapa!". " uno aquí, y el otro... ¿tienes por ahí el metro? . perfecto! son veinte centímetros, ummmm ... aqúí!! Pásame la cervecita que ésto dá sed . Vamos a darle al taladro, broca del 15, ¿me lo pasas, si no te importa?" Acto seguido, procede a hacer los agujeros; si hay suerte, no se topará con hormigón y realizará el primero sin problemas. Y es en este justo momento, cuando para hacer el segundo agujero el hombre se inclina en precario equilibrio para llegar al punto marcado, en un claro ÁNGULO CHORRA, que hará que esa lámpara que al final instalará, NUNCA JAMÁS esté segura del todo. En ningún momento, el HOMBRE, pensará en bajar de las escaleras para correr la escalera veinte centímetros a la derecha, igual que no se le ocurrirá descender de ese maravilloso pedestal para cambiar de herramienta (puede que para reponer cerveza, sí, para que nos vamos a engañar...)
Y que conste que esta ocurrencia, probablemente basada en la auto observación, ha salido de la mente de un HOMBRE, no de la mía. ¡¡ GRACIAS PIO!!!