La Coctelera

estrellaval

Categoría: CABALLOS

10 Junio 2008

BAILANDO CON CABALLOS II

En un pequeño valle entre las montañas de la sierra Aitana, a la sombra del Puig Campana, se encuentra un remanso de paz y tranquilidad, habitado por caballos
Como comenté en uno de mis primeros post, hace algunos meses tuve la suerte de participar en un proyecto en el que se estudia la incidencia de terapias con caballos en mujeres con problemas. Acudo a terapia una vez a la semana, a un centro equestre a 15 minutos del centro de Alicante, Me cuesta horrores ir, tengo que salir antes del trabajo, para poder llegar allí a las 13.30 y al terminar, asearme rápidamente ya que tengo que estar a las 14.50 a las puertas del instituto de mi hija. Los Martes la recojo yo para descargar un poco al abuelo de tanta subida y bajada desde el centro de Alicante donde viven ellos, hasta la playa de San Juan, donde está el instuto de la niña. Como entro a trabajar a las cuatro, me toca tomarme un bocadillo, en el mejor de los casos. Pero la verdad es que es un esfuerzo que merece la pena.

Las sesiones son individuales de momento: llego, localizo a Frau y a Vero -mis terapeutas-, que normalmente están montando, entro en un pequeño despacho lleno de tratos, y después de localizar mi cuaderno en un cajón de plástico, me tomo las pulsaciones y la tensión y realizo el registro que consiste en anotar tensión y ritmo cardíaco, y en describir el estado de ánimo con el que llego. Acto seguido, me cambio y salgo hacia las cuadras dónde están los caballos que podemos usar.Elijo caballo, según me pida el cuerpo. Normalmente cojo a Rimbo que es muy simpático y juguetón, si está libre tambien me gusta mucho una yegua preciosa llamada Flaca, muy tranquila y buena. De momento son los dos con los que mejor me encuentro. Siempre con ayuda de Frauke, le coloco el cabezal (es algo que no consigo hacer!! me dá una rabia!, y mira que parece fácil, pero me hago un lio con las cuerdas, meto el hocico -el del caballo, se entiende- por dónde no debo, y si es Rimbo, se lo pasa pipa, mordiendo las correas, y poniéndomelo dificil. El cabezal es ingeniería de alto nivel para mi).

Bueno, el caso es que después de un buen rato y con ayuda, lo consigo y lo saco de la cuadra para atarlo a un enganche en una de las paredes. Allí lo cepillo, le peino las crines... lo acicalo, en fin... Vero y Frau siempre me preguntan qué me apetece hacer, según tenga el estado de ánimo. Al principio me gustaba montar(y me sigue encantando). Montamos a pelo, y Frau lleva al caballo, paseándolo mientras hacemos ejercicios de relajación, respiración, y tratamos de acompasar el cuerpo con los movimientos del caballo. Tumbarse sobre el animal mientras va al paso, es una de las experiencias más intensas... Imaginaos, al aire libre, respirando y escuchando campo, en sintonía con el animal.. ¡Te sientes por dentro!.

Otro ejercicio es dejar al caballo en un cercado, sin cabezal, totalmente libre. Puedes simplemente observar, o puedes meterte con él (podéis leer el post "Creer" en el que describo mi primera vez.) Y se debe tratar que te obedezca, que haga lo que tu quieras, con tu cuerpo, con tu intención, con tu mirada. Cuando lo consigues... entras en una sintonía con el caballo preciosa, es algo distinto del dominio, No sé como expresarlo. También hago cuerda. Llevas al caballo enganchado a una cuerda larga y, colocándote en el centro, hay que hacer que trote y que galope,, que pare, que cambie de sentido... que haga ejercicio. y la primera ves fué descorazonadora también, barro por todos lados, una cuerda larguisima que no sabía como manejar, y un caballo (Rimbo) que me tomaba el pelo como quería. Pero, cada vez me gusta más hacer cuerda. Me voy sintiendo más cómada y más segura. Al terminar, dejo al caballo en su cuadra, le doy las gracias y le quito el cabezal (eso sí que puedo).. Vuelvo al despacho, me tomo las pulsaciones y la tensión y describo mi estado anímico al terminar. Casi siempre más tranquilo y preparado para volver a la rutina diaria con ganas. Y si no con ganas, con cierta distancia. Una de las partes del proyecto es hacer terapia de grupo con caballos, y eso es lo que hemos hecho este fin de semana en Finestrat, en un pequeño valle entre las montañas de la sierra Aitana, a la sombra del Puig Campana.

¡Os lo contaré en el próximo!

servido por estrellaval 1 comentario compártelo

8 Junio 2008

MIS REGALOS

Este fin de semana he tenido la oportunidad de participar en una terapia grupal con caballos. Ha sido una experiencia sumamente gratificante y quiero dejar parte de ella aquí, antes de que se me escapen detalles de la memoria.

Empiezo con el final: terminamos haciéndonos regalos a todas. Aquí os dejo los que recibí:


Los he guardado en mi cajón de los sueños.

servido por estrellaval 5 comentarios compártelo

28 Mayo 2008

BAILANDO CON CABALLOS I (Sanlucar)

Me gustan los caballos, no me dan ningún miedo y sueño con tener algún día la posibilidad de tener uno. Aunque he montado ocasionalmente, no se puede decir que sepa hacerlo. Mi primera experiencia fué en un día lluvioso en algún lugar cerca de Cambridge cuando tenía unos nueve años. Llevaba gafas, el estribo me lo habían puesto a la altura del culo, hacía frío y el animal era un gigante. Me pusieron a galopar (yo le recuerdo como un galope pero lo más probable es que fuera un lugiero trotecillo), las gafas se me escurrían, entre la llluvia y el traqueteo (¡¡ESAS GAFAS!!); el pié se me salía del estribo y no sé cómo pude mantenerme encima. Los monitores eran muy siesos, muy británicos... aún así la experiencia no me traumatizó; siempre que he tenido un caballo cerca me he sentido bien...Aprenderé a montar. Seguro.

Mi segunda experiencia digna de mención, fué en Noviembre pasado en Sanlucar de Barrameda. Se lo debo a GARICOITZ CUEVAS. Gari, que sólo tiene de vasco el nombre, es de Sanlucar; lo conocimos en la feria el año pasado. Lo de la feria fué casual, Realmente le buscábamos a él porque es un pintor estupendo , queríamos ver su obra y conocerle personalmente. Aprovechando que estábamos en Cádiz, marcamos el móvil que aparecía en su web y ¡voilá! quedamos para vernos en la misma feria al día siguiente. Nos abrió su estudio y nos acogió. Compartimos mesa en una caseta con él y su novia Sonia, bebimos manzanilla y comimos langostinos... Allí les dije que sería maravilloso poder montar a caballo por la playa. A los pocos meses y con la intervención de mi pareja, que hizo todo lo posible para que ese sueño se cumpliera, estaba vivendo esa experiencia a lomos de EMPERADOR, un caballo blanco precioso, el más grande de todos. Cuando lo sacaron de las caballerizas, y dijeron "alguién que sepa montar para éste", no dudé en levantar la mano (cruzando los dedos mentalmente, eso sí) .

Y aunque no nos permitían trotar ni galopar, tuvimos la suerte de que nos llevaran hasta la playa. Hacía un día increible, luminoso, limpio. El agua era un espejo. Me llevé muy bien con Emperador desde el principio, y hasta conseguí que fuera al trote, y adentrarme un poco en la orilla. No hay palabras, para mí fué una sensación dificil de describir. Sabiendo montar y al atardecer...tiene que ser LA LECHE

Mando desde aquí mi agradecimiento a todos los que contribuyeron a que pasara (Ignacio, Gari, Sonia) y a los que quisieron compartir conmigo ese día increible.

servido por estrellaval 5 comentarios compártelo


Sobre mí

Datos físicos... mujer, blanca, de más bien mediana estatura, complexión delgada pero fuerte, rubia venida a menos con la edad, que es (ejem) indefinida (la edad). Estado civil: divorciada. Hijos: dos. Trabajo: si, afortunadamente. Aficiones: leer, jugar, conversar, aprender, escribir, bailar, montar en bici, pasear por el campo, por la playa, montar a caballo, jugar al tenis, viajar, recolectar (conchas, moras, acerolas, higos...), escribir, escuchar la radio, música, cantar (muy mal), jugar a las palas...

Fotos

estrellaval todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Enlaces

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera