El sábado nos dió la ventolera y decidimos ir a visitar el castillo de Sax; estabamos tomado unas cervecitas en Alicante y, como ¡al fin! hacía un día buenísimo, soleado y apetecible, sacrificamos la siesta y nos metimos en el coche, sabiendo de antemano que iba a ser muy dificil poder visitar el castillo un Sábado a las cuatro de la tarde; cierto es que cuando voy con Ignacio, mi chico, por ahí, puede pasar cualquier cosa extraña. De hecho cuando llegamos a Sax nos encontramos con que el acceso al centro estaba cerrado a causa de la celebración de una carrera popular, nos desviaron y callejeando llegamos al barrio de San Blas donde hay una ermita algo anodina que estaba cerrada; desde el coche preguntamos si se podía vistar de alguna manera a unas chicas que paseaban a sus bebés, y ¡ZAS! una de ellas nos contestó "Pues habéis dado con la ermitaña, y os abro encantada". Aparcamos y pudimos ver una talla de San Blas y disfrutar un rato del recogimiento del sitio, modesto pero con encanto. Al castillo no pudimos ir porque está en rehabilitación. Pero ya que estábamos allí decidimos llegarnos a Biar. Era buena hora y aunque estuviese todo cerrado, podríamos dar un paseo por el pueblo, que recomiento a todos los que se acerquen por aquí.
Iglesia de Biar vista desde el acceso al Castillo
Al llegar a Biar aparcamos al lado de la Iglesia y mira tú por dónde, ¡estaba abierta! . Claro que no era por una causa demasiado festiva... Se celebrara un entierro, con ataud y todo. Con mucha discrección y respeto, entramos y nos dimos una vuelta por esta iglesia gótico-plateresca dedicada a la ascensión de la Virgen, con una portada preciosa, mal conservada, ¡una pena!, y con bastante obra interesante dentro.
Salimos casi a la vez que el ataud (que en paz descanse sea quien sea) y nos dirigimos al Castillo subiendo por las empinadas calles del pueblo. ¡también está en restauración, lleno de andamios! pero pudimos acercarnos bastante. ¡Es espectacular! Es uno de los más grande de la ruta de castillos medievales de Alicante.
Llegamos en el momento justo del atardecer y la vista desde allí en un día tan despejado, era increiblemente bonita.
Y coincidimos allá arriba con unas cuantas palomas coloreadas! Resulta que en Alicante hay mucha afición a la columbicultura, en el mismo Biar, vimos de pasada un club. Las fotos que les hice han salido muy desenfocadas, pero era curioso ver a las palomas pintadas de colores en ese pedazo de atardecer. Os pado las fotos.
¡Muy desenfocadas! Están hechas con el móvil, pero creo que os podéis hacer una idea de como ser reflejaba en el plimaje pintado de las palomas (o palomos ¡a saber!) las luz del atardecer.
Termino este post con una última foto de una de las calles del pueblo. Espero que os haya puesto los dientes largos y que vengais por aquí. Hay algunos alojamientos rurales que merecen la pena, tanto en Biar como en Bañeres -otro pueblo maravilloso y con castillo tambien que está a 14 km-. ¡Alicante tiene mucho más que playas!
