La Coctelera

estrellaval

20 Octubre 2009

UNA NUEVA VIDA de Javier Cercas

Prácticamente todos los Domingos compro el País, por tres motivos fundamentales:

1.- Costumbre familiar. Mi casa, es decir, la "casa" de mis padres ha sido y es de periódico diario. Durante algunos años se comprabana varios, además de los locales que variaban lógicamente según la ciudad en al que nos tocaba vivir.  Diario 16 (qué tiempos!), El Pais - por supuesto-, y ABC, que tengo que admitir que me parecía el más logrado de todos por lo cómodo que resultaba de leer.  Pillé poco del El Mundo y según dicen ha mejorado con el tiempo... no sé, no sé. Y los Domingos era un lujazo tener tanto suplemento...

2.- Me gusta el País Semanal. Me gustan los articulistas (Almudena Grandes, Rosa Monter, Javier Cercas y Maruja Torres, aunque esta última a veces,,, me enerva un pelín). Me gustan los reportajes. Me gustan las cartas que manda la gente... Y entre el periódico en sí y el suplemento tengo "lectura" para toda la semana.

3.- A veces me engancho a alguna de las colecciones... lo confieso. O cuentos infantiles, o, como ahora LAS TAZAS DE LOS LPS DE LOS BEATLES. Soy beatlemaníaca "de toda la vida"

Y  todo ésto viene a cuento porque el artículo de Javier Cercas de este Domingo -que hasta anoche no he podido leer- me parece genial. Poco tengo que decir sino que lo leais los que no lo hayais hecho.

UNA NUEVA VIDA de Javier Cercas

Todo empezó cuando hace unos meses un estudiante me preguntó durante una charla con qué diccionario trabajaba. La pregunta me sorprendió, pero enseguida comprendí que es la pregunta más seria que se le puede hacer a un escritor. "Todo está predicho en el diccionario", dice Valéry, y así es: un diccionario es un mapa del universo; también es un libro mágico: contiene todos los libros que se han escrito y casi todos los libros que se escribirán. Como cualquier escritor, yo convivo con un harén de diccionarios, pero uno de ellos me ha robado el corazón: es el que tengo siempre a mano, el primero que consulto, el único con el que mantengo una relación íntima; no es un diccionario, sino mi diccionario, el libro que más he leído en mi vida y que me define. La decimonovena edición del diccionario de la Real Academia, le respondí al estudiante. Me emocioné: llevaba más de treinta años conviviendo con ella, desde que mi padre me la compró a mediados de los setenta, habíamos viajado juntos por dos continentes, por varias ciudades, por decenas de casas, y sin embargo era la primera vez que la mencionaba en público. No recuerdo de qué se habló durante el resto de la charla, pero sí que, al terminar, mi amiga la lingüista Avellina Suñer me dijo: Con que la decimonovena, ¿eh? Sí, contesté, exultante. Pues mira la definición que da de la palabra "mahometano", me retó. Y luego mira la que da de la palabra "cristiano". Y mira la definición que da de "marxismo". Y luego, la que da de "dólar". No me gustó el tonillo entre acusatorio y confidencial con que dijo todo esto, pero lo primero que hice al llegar a casa fue buscar la decimonovena. Allí estaba, en un lugar de honor, con sus hermosas tapas marrones y sus ribetes dorados, tan radiante como en los últimos treinta años. Con alguna aprensión la abrí, busqué la palabra "mahometano", leí: ""Que profesa la secta de Mahoma". Orgulloso, pensé que era una definición exactísima; no obstante, para acabar de cerciorarme de que la insinuación de mi amiga era pura maledicencia busqué la palabra cristiano, leí: "Que profesa la fe de Cristo". Tuve la impresión de que el suelo se abría bajo mis pies. Si lo de los musulmanes es una secta, razoné, perplejo, ¿por qué no lo es lo de los cristianos? Precipitadamente busqué la palabra "marxismo", leí: "Doctrina de Carlos Marx y sus secuaces". Dios santo, pensé. No es que Marx acertara en todas sus predicciones, pero cualquiera diría que se trata del mismísimo Charles Manson. Después recapacité, me dije que al fin y al cabo "secuaz" sólo significa "seguidor", como quien se agarra a un clavo ardiendo busqué la palabra "dólar", leí: "Moneda de plata de los Estados Unidos, Canadá y Liberia, que vale a la par 5 pesetas y 42 céntimos". Fue entonces cuando me derrumbé; me sentí traicionado: era como si acabara de descubrir que mi mapa del universo no respondía a la realidad del universo; me sentí perdido: comprendí que, a menos que quisiera arruinar mi vida, debía abandonar para siempre la decimonovena.

Como soy un cobarde, pospuse el trance cuanto pude, pero un día me armé de valor y se lo dije. No hablas en serio, ¿verdad?, preguntó. Hablo en serio, contesté. No puedes hablar en serio, insistió. ¿Qué vas a hacer sin mí? ¿Has dejado de amarme? No es eso, contesté. ¿Entonces qué es?, dijo. ¿Has conocido a otra? Señaló mi harén de diccionarios y dijo: Ya sabes que no me importa que de vez en cuando tengas una aventura, pero... No he conocido a otra, dije. Es María Moliner, ¿verdad?, dijo, furiosa. Esa maldita zorra. ¿Cómo has podido hacerlo? ¿Es que acaso no sabes que es un caos? ¿Es que no has visto cómo define la palabra biquini? Triunfalmente citó: "Traje de baño femenino reducido a dos pequeñas piezas que cubren los senos y la unión de las piernas con el cuerpo". No es María, me defendí. No es nadie. Entonces, ¿qué es? Nada, balbuceé. Es sólo que... A punto estuve de decirle la verdad -que pronto cumpliría 40 años, que se había hecho vieja, que ya no era el mapa del universo ni era mágica-, pero no se lo dije, porque supe que le partiría el corazón. Dije: Es sólo que nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Se echó a llorar; mientras trataba de consolarla le pedí que lo entendiera, que entendiera que yo no podía seguir escribiendo tonterías, le hablé de Mahoma y de Liberia y de los secuaces de Carlos Marx, le dije que en el fondo la culpa no era suya, que la vida es así, que no la he inventado yo, le dije que seguiría queriéndola siempre. Ella pareció resignarse, asintió, señalando mi harén de diccionarios me preguntó si al menos podría quedarse con ellos. No puede ser, le dije. ¿No lo entiendes? Lo nuestro es todo o nada. Volvió a asentir mientras se secaba las lágrimas; luego, mirándome a los ojos, dijo: ¿Puedo pedirte un favor? Claro, dije. Hagámoslo por última vez, Chichi.

Aquella misma tarde la metí en una bolsa y, haciendo oídos sordos a sus sollozos, la abandoné en una librería de viejo. Luego salí a la calle, encendí un cigarrillo y eché a andar en el crepúsculo, roto por dentro, dispuesto a iniciar una nueva vida.

  

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19 Octubre 2009

UN DÍA POR LA SIERRA DE MADRID

 

Iglesia Románica de San Martín (Arévalo)

Aprovechando que Silvia (que fué mi cuñada, y que es tia de mis hijos, compañera y amiga) pasaba el puente en Madrid, me sumé al viaje para pasar esos días con mi pareja (a la que, a causa de mi, digamos "apretá" sitación económica, siempre le toca venir a Alicante y tragarse las consabidas retenciones que hay cada fin de semana). 

El sábado salimos tempranito desde Toledo hacia Arévalo donde habíamos quedado con un amigo de la zona. La verdad es que vimos más bares que iglesias, tengo que confesarlo... Pero, en resumen, fué un día estupendo. Os dejo algunas de las fotos que hice con el móvil (la cámara digital la tiene mi hija en exclusiva)

 

 

Balcón plaza de Arévalo

 Cruz enfrente justo de la Iglesia de la Inspiración de la Santa Cruz en Salvador de Zapardiel

 

 Olmo (le falta el Duero...) enfrente de la susodicha Iglesia de la Inspiración, etc, etc, en Salvador de Zapardiel.

Hacía tiempo que no me iba "de pueblos" y aunque ha quedado ya definitivamente demostrada que mi resistencia a la ingesta de alcohol no es la de antes,  lo pasamos todos muy bien. Y quiero agradecer desde aquí la hospitalidad de Jose (que nos metió hasta en la sacristía de la Iglesia de la Inspiración de la Santa Cruz ), nuestro amigo del Calvín, restaurante con un ambiente estupendo en la calle Antonio Maura de Madrid. Mando un  beso a toda la plantilla.

 

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13 Octubre 2009

RECORDANDO A HIPATIA DE ALEJANDRÍA

Una de las muchas cosas maravillosas  que tiene el cine, el bueno,  es que puede ser muy didáctico y descubrirnos paisajes, personajes, hechos recreados con mayor o menor acierto.  Ágora lo hace de una manera magistral. Tenía muchas expectativas que se han visto cumplidas y superadas. Me parece una película excelente. Y revindica bastante fielmente y con algunas concesiones,  la figura de Hipatia, cuya biografía -elaborada por mi hermana Mª Tere Valdecantos estudiosa de las mujeres matemáticas a través de la historia-  os adjunto a continuación. (Quien no quiera saber cómo termina la peli que no lo lea)

 

                                           

                                            Hipatia (Alejandría 370-415)

                                         Última directora de la Escuela de Alejandría

En un carnaval le pondría a Hipatia la máscara de la tragedia griega. No por ser ella griega, sino porque su brillante vida, agónica tortura, degradante muerte y  el injusto olvido al que condenaron su obra y existencia es una auténtica tragedia.

Nació en el siglo IV de nuestra época en Alejandría. En la ciudad en la que el faro atraía a los navegantes, estudiantes y personas de ciencia de todo el mundo conocido acudían atraídos por la luz del saber matemático, astronómico y filosófico de Hipatia.

En una época en el que saber se les negaba a las mujeres, tuvo la fortuna de que su padre, Teón de Alejandría, quisiera hacer de ella un ser perfecto y la iniciara en  astronomía, filosofía y matemáticas. Aprovechó tanto sus enseñanzas que llegó a ser la directora de la escuela de Alejandría, enseñando matemáticas y filosofía neoplatónica. Las referencias que tenemos de ella la describen como una maestra carismática: su casa se convirtió en un centro intelectual. Adquirió el sobrenombre de la Filósofa. Venían estudiantes de Europa, Asia y África a escuchar sus enseñanzas sobre la Aritmética de Diofanto. Era amiga y consejera de Orestes, el prefecto del Imperio Romano de Oriente.

Resulta paradójico que. mientras que el obispo Cirilo -acérrimo enemigo de Orestes- arengaba a las masas en contra de Hipatia, otro futuro obispo, Sinesio, fuera uno de sus principales valedores y el autor de cartas que nos han permitido saber de su ciencia. Gracias a ellas sabemos que comentó  Amalgesto de Ptolomeo La Aritmética de Diofanto y Las Cónicas de Apolonio. Su versión de Los Elementos de Euclides fue base de posteriores ediciones, lo que hace suponer que sin el trabajo de Hipatia esa obra podría haberse perdido.

Su muerte la describe, 120 años después, Sócrates Escolástico en su Historia Eclesiástica: "la arrancaron de su carruaje; la dejaron totalmente desnuda; le tasajearon la piel y las carnes, hasta que el aliento dejó su cuerpo; descuartizaron su cuerpo". Esto ocurrió en marzo, durante la Pascua. Una muchedumbre de cristianos después de haber escuchado discursos de Cirilo contra ella por científica, pagana y mujer, la arrastraron a un templo y allí la descuartizaron con conchas marinas.

Hipatia fue destruida junto con su obra, cayendo en el olvido de la humanidad mientras Cirilo era canonizado.

                                                                                                                                                    Mª Tere Valdecantos

 

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23 Septiembre 2009

"PROTEGIENDO" A NUESTROS HIJOS

Un post de mi amigo Cachi me ha hecho venir aquí para publicar, porque mi comentario se estaba haciedo demasiado extenso... es un tema que me toca bastante y que me preocupa mucho.  

Tendemos a excusar a nuestros hijos, a protegerlos demasiado, a facilitarles las cosas, a allanarles el camino, y no le sembramos el sendero de rosas porque pueden tropezar, los pobres, incluso clavarse alguna espina (¡qué horror!).  Cuando teníamos su edad, nosotros éramos responsables de nuestros fallos, de nuestras malas notas, o de nuestras travesuras. El buen comportamiento se daba por sentado, era lo que tenía que ser, no tenía por qué verse recompensado. A no ser que fuera algo excepcional. Ahora los fallos de nuestros hijos, los llamamos "lapsus", las malas notas se deben a errores monumentales del sistema educativo, o del profesarado, que no tiene los recursos para que nuestros maravillosos niños se entusiasmen por la asignatura (¡Joder! no hace falta que se entusiasmen. Sólo que estudien) , y las "travesuras" incluso  pueden  llegar a ser genialidades de las brillantes mentes que tienen. Les ponemos tantos air-bags a su alrededor, que les es imposible ver el camino que tienen que seguir, recibir los mensajes que en forma de "tortas" el entorno, la vida, les tiene que dar. Ya los recibimos nosotros, los padres, en su lugar.

Soy madre y veo este comportamiento constantemente a mi alrededor, y me incluyo en muchas cosas. Pero en cuanto a la educación siento un respeto ENORME por la labor de los profesores de primaria, de secundaria, universitarios, los de antes y los de ahora. ¡Qué le voy a hacer! respeto el gremio. Creo que hay de todo, por supuesto, pero incluso los que no son buenos, merecen ese respeto. El de los niños y el nuestro. Y desde ese respeto, es nuestra obligación mantenernos informados. Conectados al centro. Hay mil formas hoy en día y no valen excusas de falta de tiempo. Estoy divorciada, vivo sola con dos niños, trabajo fuera y dentro de casa, y si mis hijos faltan a clase, se retrasan, suspenden algún examen, tienen alguna amonestación, recibo avisos por sms.  A través de la web del Instituto accedo con una clave a la página de mi hija, en la que se refleja TODO. Bastante puntualmente además. No hay excusa para no estar al tanto. Es el modo de detectar los problemas que se puedan presentar, desde el acoso, al escaso rendimiento. Y hacer responsables a nuestros hijos de sus actos, que sean conscientes de sus obligaciones, y aunque tengamos que atarnos las manos a la espalda, me temo que tenemos que dejar que se den alguna torta que otra.

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23 Septiembre 2009

ESOS MALDITOS BASTARDOS...

    

Cristopher Waltz

 No soy una friki tarantiniana, ni mucho menos... pero tengo a Tarantino en bastante consideración.  Me gusta su sentido del humor y lo transgesor que es. Cuando supe de "Malditos Bastardos", con Brad Pitt, del que me confieso admiradora (¡Cómo no!), y con un tema tan delicado con la persecución judía por parte de los nazis, quise ir a verla lo antes posible, para evitar que me la destriparan.

Me ha encantado. Me he reido, MUCHO. Hay algunas escenas en las que consigue mantenernos en tensión durante muchos minutos que recuerdan a Hitchcok, claro que este chico las hace luego estallar en pedazos sangrientos. 

Lo mejor: la dirección, el guión, la idea, y de todos los actores, sin dudarlo un instante, CRISTOPHER WALTZ, un actor austríaco desconocido ( me recuerda al malo de Rob Roy), que tiene un personaje buenísimo que borda. ¡Vaya malvado! Refinado, sibilino, culto, un poco Sherlock Holmes, pero malo, malísimo y despiadado.

Tengo que decir que con Tarantino paso muchos minutos con los ojos cerrados porque la casquería me supera... pero aquí no se pasa tanto como en otras. Es violenta, por supuesto,  pero más controlada a nivel de vísceras y amputaciones.

Y no digo nada más. Os la recomiento a todos.  Incluso a los más "sensibles", merece la pena.

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8 Septiembre 2009

La primera felicitación por mi onomástica

Como me ha hecho soltar una buena carcajada,  os paso la felicitación -¡textual! últimamente nos ha dado por hablar raro- que me ha mandado mi hermana (la Supertati) por email:

En el día de tu santo

voy a entonar este canto

que en tu corazón yo planto

porque me llena de encanto

Filicidades Estrella

de este mundo la más bella

sin beber agua Fontvella

resplandeces cual centella (¿o centollo?)

Muackkkkkkkkkkkkkkkkkkkksssssssssssssssssss

 

 

Supertati en Baelo Claudia

 

Y mi respuesta (soy algo chapucera...):

 

Tu inspiración me anonada

y me deja muu espantada,

¡De las musas rodeada

está mi amada hermana!

 

¡Ayuda! clamo a ellas,

¡Venid a mí, cual centellas!

Respuesta debo a Teresa

que la primera felicitación

me entrega, presta.

 

Ya ves que me esquivan,

sola ante el verso quedo.

De la inspiración me privan

¡y yo rimo como puedo!

 

¡A mi Supertati agradezco

esta felicitación en verso!

Desde Alicante le mando besos

¡y que rabien to los siesos!

 

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14 Agosto 2009

ÚLTIMO DÍA DE TRABAJO

 

Aprovecho este post parA despedirme! Si!! Llegó el día! El último día de trabajo que creo que es una de las mejores cosas de las vacaciones. ¡Hay que ver cómo cunde! ¡Con cuánta alegría se enfrenta una a eso de dejarlo toDo en manos de otra persona! Es que es un gusto....!  

Pues eso, que mañana, igual que otros cuatro millones de familias van a hacer, me sumo a esos que salen a la carretera para ir o volver de vacIones. Si es que una es arriesgada, no me puedO ir el 14 o el 16. Noooooooooooooo! Yo el mismo 15, ¡con un par! Hipo, nuestro coche, ya eSrevisado, con el depósito lleno, y limpito -Sólo por fuera, para hacerlo por dentro tengo que buScar el equipo de arqueóloga-, pendiente de que lo llenemos de maletas, de bocatas, chiles , patatas fritas ... cds variados -elegimos por turnos-, y buenos deseos de hacer lo posible por pasarlo bien.  

Entraré de cuando en cuando, para cotillear un poco y ver cómo andais!

  

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13 Agosto 2009

AYER EN EL TRANVÍA ...

alicante2-1

Casi siempre bajo a la oficina en tranvía. A ver... no sé si bajo o subo al no controlar la altitud de la zona -ni la latitud tampoco, para que os voy a engañar, la verdad- pero suelo usar siempre eso de bajar. Me pasa aquí, cuando me desplazo desde la playa de San Juan, donde vivo, al centro; y me pasa en San Fernando, cuando me deplazo a Cádiz. Siempre bajo. Y luego subo, claro, en eso soy consecuente.

La oficina está en pleno centro de Alicante, muy cerca de uno de los Corte Inglés de la ciudad, de Hacienda, de la Subdelegación de Gobierno...así que os podeís imaginar los problemas que tenemos para aparcar. Y si lo consigues, lo caro que te sale, porque todo es zona azul. De manera que cuando hiceron la línea de tranvia que conecta la playa con el Mercado Central de Alicante, me apresuré a sacarme mi tarjetita, y a asumir las rutinas de la gente que vive en los "suburbios" de las grandes ciudades de la parte del mundo que "ha progresado" (en unas cosas más que en otras). Es una maravilla esto del tranvía. Los horarios suelen ser clavados, puedes organizarte muy bien, no sufres el estrés traumático del conductor urbanita, puedes leer, mirar a la gente,  o simplemente dejar que tu mente fluya por derroteros subrealistas. Y cuando llegas al curro, no tienes que estar mirando el reloj continuamente para echar moneditas a las infernales maquinas recaudatorias del municipio, si es que no se te olvida. y cuando bajas corriendo, con el corazón acelerado, ¡ZAS! multita al canto! . Pero ese es tema de otro post.

 

Pues ayer, se me hizo tarde. Suelo empezar a cerrar la base de datos y  los ordenadores sobre las 14.50, para salir de la oficina a las 15 horas, y andar tranquilamente hasta la estación del mercado central, lo que me lleva unos ocho minutos, tiempo de sobra para bajar al andén de mi línea favorita, que es la 1. Es la que va directamente a Benidorm, tiene más asientos y sólo para en el MARQ (Museo Arqueológico de Alicante, que recomiento a todos los que vengan, es estupendo) y en la isleta. A la siguiente parada me bajo. El inconveniente ... pues que suele estar llena de "giris", alguno de los cuales acostumbran a descalzarse, y a colocar los pies en los asientos de delante... eso si no van descalzos de antemano.  Ya se que todos somos giris en un momento dado si tenemos la fortuna de viajar,  y yo los respeto mucho y  trato de expulsar el etnocentrismo de mí y aceptar los usos y costumbres de los demás siempre que no causen ni daño ni dolor. ¡PERO ESO ES UNA GUARRADA!  Y punto.

Si sigo ese horario, cronometrado al segundo casi, no hay problema. Pero no os hagais una imagen de mi que no se corresponde con la realidad. Tiendo a abstraerme bastante, y me resulta muy dificil dejar algo  a medias, a sí que no es raro que se me pase la hora y que luego tenga que esperar al siguiente, cosa que me fastidia bastante,  porque entre unas cosas y otras me toca merendar en vez de comer.  Así que usualmente me toca ir a toda leche hasta la estación, y bajar las escaleras mecánicas al galope, haciendo un ruido infernal con los tacones cosa que me incomoda, pero que no puedo evitar ya que no estoy entrenada para bajar corriendo de puntillas escaleras mecánicas en movimiento.

 

He ahí las escaleras

 Tengo que decir que la cosa se complica porque, si tienes un poco de vértigo hay un riesgo elevado de caerse, porque son muy pronunciadas y estan ubicada en un corredor de un negro intenso, lo que provoca que te marees en un momento dado. Me gustan las atracciones de riesgo así que, en mi caso, no hay problema. De cuando en cuando decoran los espacios de la estación con exposiciones de artistas alternativos. Llevamos varios meses disfrutando con una de botijos, tal cual, "BOTIJOS A MOGOLLÓN" la llamaría yo, botijos todos exactamente iguales, colocados en hileras y unos encima de otros, en unas especie de peceras gigantes. que conste que me gusta bastante, pero más me gustaba la anterior. Fotografías gigantes en blanco y negro de desnudos masculinos. Esa sí que era... UMMM...interesante.

Ay, pillines! Esperabais la foto de los desnudos ¿eh? ¡Pos no!

Cuando bajaba ayer por las tan mencionadas arriba, escaleras, un chico que iba detrás mía, también apresurado, me preguntó si esa era la línea que iba a Benidorm. Le respondí amablemente que sí.  Al llegar al andén nos quedamos los dos confusos porque   encontramos el tren serigrafiado en plan graffitihorrorvacui -que es muy moderno y callejero, y  una costumbre que se ha insititucionalizado y hecho ARTE ¿?)-. Tan "decorados" estaban los vagones, ventanas incluidas, que era imposible distinguir las puertas. Tras dejarnos las manos palpando el vagón a la busqueda del dichoso botón invisible, una alma cartativa de dentro nos abrió la puerta y pudimos entrar in extremis.

 PAUSA PARA CAFÉ.................................................¡YA! ¡SIGO, MUCHO MÁS ESPABILADA!

 

Ya relajados y poniendo verdes al decorador de trenes (que hay que ver el gasto, porque os aseguro que cambián la serigrafía de los vagones cado dos por tres), nos sentamos dejando el pasillo entre los dos. El infortunio nos había unido bastante, estableciéndose cierta camaradería. Ademas el "chico", era cuanto menos, charlatán. Y entrecomillo lo de chico, porque según me dijo más tarde, tenía 39 años.  Si yo, a mi edad, me considero una chica (sustantivo que hace algunos años se usaba exclusivamene para la gente entre 15 y 25 años, edad a  partir de la cual se pasaba a ser señor o señora, u hombre o mujer para los menos educados, y que ahora se emplea hasta los 65 años mínimo), él también. Qué leche. Además, iba vistido como  un chico, y era extrovertido como un chico. Para preservar su intimidad y anonimato porque vete tú a saber... le llamaré Severiano. Pues Severiano, es -porque seguirá siendo, espero- de los que no paran, enlazan un tema con  otro, siempre hablando de si mismos, algo que puede ser aburrido y latoso, pero en este caso no fué así. porque la vida de Severiano es muy interesante. Lo puede comprobar en los escasos diez minutos que dura el trayecto hasta mi parada. A los 30 segundos de habernos sentado, me cambié al asiento de enfrente suya, porque estaban todos los pasajeros al tanto de la conversación -los que entendían español con acento catalán, que es de Barcelona Severiano-, cosa lógica, por otra parte.  Me arriegué a varias tocadas de rodilla, porque es de los que hablan tocando al interlocutor. A Seve, le da por dar palmaditas en las rodillas del de enfrete. Un poco latoso, la verdad. Al minuto ya sabía que iba a Dénia para coger el barco a Mallora, porque tenía que solucionar un problema con su tío, con el que no se hablaba desde hacía años, porque habían discutido, llegando a las manos. Su tio es cocinero de postín y está casado en segundas nupcias con una francesa, pero lleva una mala vida. Como su padre, ludópata que iba y venía, metíendose continuamente en lios. Y no le apetecía nada el viaje, pero era el único que podía hacerlo, antes de irse a Argentina a trabajar como misionerio laico, no me acuerdo en qué localidad.  A los 5 minutos, ya me había contado que él antes se bajaba en Altea, después de hcer el transbordo en Benidorm, porque estuvo un tiempo trabajando como respartidor de una frutería, trabajo que se vió obligado a dejar por una lesión de espalda, y que cambió por otro de reaprtidor también, pero de una empresa de jamones y embutidos; es cierto que no cargaba tanto peso, pero hacía muchos más kilómetros...Durante esa etapa su pareja era una mujer, perdón, una chica, creo que francesa, que tenía una hija de veinte años de una relación anterior, porque Seve, según me dice, atrae a las mujeres con problemas como un iman.  A los diez minutos ya supe que esa relación, al final no salió bien, y para consolarse y olvidar se marchó de misiones al Congo, para lo que se vió obligado a desempolvar el francés que estudió en sus días de escolar. Seve cree en Dios, pero es laico. En las misiones a las que va, se encargan de los niños y se siente extremadamente realizado.  En ese momento, tuve que despedirme de él porque el tren llegó a mi estación. ¡Y no os he contado todo!

Fijaos todo lo que he podido aprender de una persona en diez minutos! Conforme me dirigía el coche, me maravillaba. Es curioso lo que nos perdemos  por ir habitualmente enfrascados en nosotros mismos. En  los momentos de espera, en tranvías, autobuses, hospitales y  consultas de médicos, aeropuertos, habitualmente no hablamos, y menos contamos historias íntimas y personales como ésta de Severiano (realmente, no creo que debamos hacerlo así, a lo loco) Pero a veces, viene de narices, hablar con un desconocido, en este caso desconocida, que te sepa escuchar. O escucharlo.

 

 

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Sobre mí

Datos físicos... mujer, blanca, de más bien mediana estatura, complexión delgada pero fuerte, rubia venida a menos con la edad, que es (ejem) indefinida (la edad). Estado civil: divorciada. Hijos: dos. Trabajo: si, afortunadamente. Aficiones: leer, jugar, conversar, aprender, escribir, bailar, montar en bici, pasear por el campo, por la playa, montar a caballo, jugar al tenis, viajar, recolectar (conchas, moras, acerolas, higos...), escribir, escuchar la radio, música, cantar (muy mal), jugar a las palas...

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